30 de junio de 2026

EL CORDERO VEGETAL DE TARTARIA

 Grabado de 1605 que representa el cordero vegetal tal como se concebía entonces.

El Cordero vegetal de Tartaria, ( actual Asia central), también conocido como Borametz o Agnus scythicus, es una criatura legendaria  que se creía real en la época  medieval y renacentista, ,y considerada un zoófito (híbrido  entre planta y animal)., debido la falta de información geográfica y biológica en dichas épocas y a las descripciones exageradas de los viajeros y exploradores como Odorico de Pordenone o autores como John Mandeville , cuyos relatos mezclaban realidad y fantasía, y que popularizaron la historia en sus libros de viajes, consolidándose como una verdad geográfica durante siglos, cuando vieron por primera vez la planta del algodón en Asia, o el helecho lanudo (Cibotium barometz),(1) cuyas raíces aéreas cubiertas de pelusa dorada, al ponerse boca abajo, recuerdan vagamente a un lanudo animal de cuatro patas, que se asoció a un cordero.

Lámina científica realizada en 1791

(1) Quien dio origen al mito del Cordero Vegetal de Tartaria es el helecho Cibotium barometz (el término barometz proviene de la palabra tártara para "cordero"), que tiene la siguiente descripción botánica y visual :.

1. El Rizoma: El "Cuerpo" del Cordero

La clave de todo el mito está en el rizoma (el tallo subterráneo o rastrero) de la planta:

  • El "pelaje": Este rizoma crece de forma horizontal sobre el suelo y está densamente cubierto por una capa de pelos suaves, largos y de un color dorado brillante o marrón amarillento. Al tacto y a la vista, se parece muchísimo a la lana de un cordero joven.

  • La forma: El rizoma es grueso, carnoso y con protuberancias. Cuando se desentierra de forma aislada, tiene una silueta alargada que recuerda al torso de un animal cuadrúpedo.

2. Los Pecíolos: Las "Patas"

  • Cuando los botánicos o recolectores de la época querían recrear a la criatura  arrancaban las frondes (las hojas del helecho) pero dejaban la base de sus pecíolos (los tallos de las hojas).

  • Al darle la vuelta al rizoma, la base de estos cuatro o cinco tallos cortados quedaba apuntando hacia el suelo, simulando a la perfección las patas del cordero sobre las que se sostenía la "planta".

3. Las Hojas y el "Jugo Sangriento"

  • Las hojas (Frondes): Son grandes, de un verde intenso, y pueden llegar a medir hasta 3 metros de largo. En el mito, se decía que el cordero se alimentaba de la vegetación que lo rodeaba; en la realidad, eran las propias hojas del helecho las que brotaban hacia arriba y caían alrededor del rizoma, dando la impresión de que "pastaba".

  • La "sangre": Cuando se corta el rizoma fresco del Cibotium barometz, el interior es sumamente carnoso y libera una savia o jugo de color rojizo o parduzco que, para los ojos supersticiosos de los viajeros del siglo XVI y XVII, no era otra cosa que sangre animal.

  • Uso medicinal real: Curiosamente, esa "pelusa" dorada que dio pie al mito se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional china (donde la planta se conoce como Gou Ji o "columna de perro") debido a sus potentes propiedades hemostáticas. Si te hacias una herida, aplicar estos pelos detenía el sangrado casi al instante, lo que reforzó aún más la idea de que la planta tenía propiedades vinculadas a la sangre y la carne.
Adán y Eva en el Paraíso Terrenal, en un grabado de 1629

La creencia popular decía que el hibrido brotaba de una semilla similar a la de un melón y que se trataba de una criatura híbrida de animal y vegetal , descrita como un  cordero que crecía conectado a la tierra mediante un cordón umbilical flexible, y que podía pastar en el suelo alrededor de la planta., aunque su capacidad de alimentación estaba limitada por el alcance de su tallo y una vez que consumía toda la vegetación a su alrededor, la planta y el animal morían. Se narraba que dicho cordero tenía carne y huesos , sangre de sabor dulce, similar a la miel, y una lana muy suave y  preciada utilizada por las poblaciones locales para confeccionar sombreros y prendas.

El Cordero de Tartaria

José Luis Borges Borges, fiel a su estilo de rastrear la literatura y los mitos antiguos, rescató a esta criatura en su Libro de los seres imaginarios..

El Borametz, o Vegetal cordero de Tartaria, cuyas formas recuerdan las de un cordero, está provisto de miembros, de pezuñas y de una lana muy suave. El tallo se le introduce por el ombligo y lo mantiene sujeto a la tierra. A medida que consume la hierba de los alrededores, el arbusto se va secando y cuando le falta el alimento, muere. Se desangra si lo cortan; los lobos lo buscan y lo devoran con avidez.

En el siglo XIV, el Borametz fue mencionado por Sir John Mandeville; y en el siglo XVI, por el gran médico, alquimista y filósofo Cardano.

El Cordero de Tartaria, también llamado Barometz y Borametz (palabras que derivan de una alteración de la palabra tártara que significa cordero), es una planta cuya formas recuerdan a un cordero , provisto de miembros , de pezuñas y de una lana muy suave es la de un cordero, cubierto de un vellón dorado. El tallo se le introduce por el ombligo y lo mantiene sujeto a la tierra. Se eleva sobre cuatro o cinco raíces; los lobos lo devoran con avidez y los hombres usan su lana para tejer gorros. Tiene la sangre dulce, pero no carne verdadera; de ahí que se parezca al cangrejo, que tampoco tiene carne, sino un caparazón lleno de un licor parecido a la sangre. Alrededor de su tallo mueren todas las plantas; si se lo corta, de la herida mana un jugo sangriento.

Sir Thomas Browne lo describe en el tercer libro de la Pseudodoxia Epidemica (1646). En otros mitos el cordero es un animal que nace de una fruta, como las aves de Escocia de las hojas de ciertos árboles; la fruta, al madurar, cae, y el cordero sale y echa a andar.

Sigismund, barón de Herberstein, embajador del emperador Maximiliano ante el Gran Duque de Moscú, escribe en sus Rerum Moscoviticarum Commentarii (1549):
«He visto en la vecindad del mar Caspio, entre los ríos Volga y Jaik, una semilla parecida al melón, pero de forma más alargada, de la cual brota una criatura que llaman borametz, o el corderito. Crece hasta una altura de unos tres pies y se parece a un cordero en la cabeza, en los ojos, en las orejas y en todas las partes del cuerpo. Su piel es blanda y la usan para forrar vestidos. Dicen que su carne es muy dulce y sabe a la del cangrejo. Al revés de los otros corderos, tiene plantas por pezuñas y se alimenta de las hierbas que crecen a su alrededor; cuando éstas faltan, se marchita y muere».

Otras leyendas dicen que este cordero no muere sino cuando los lobos lo devoran ; los cazadores usan los lobos como cebo para capturarlo

El libro de los seres imaginarios /fragmento)- José Luis Borges


Se supone que la introducción en Europa de la leyenda del cordero vegetal se debe a un libro, anónimo y escrito entre 1357 y 1371, The Travels of Sir John Mandeville (Los viajes de Juan de Mandeville ) (2) también titulado Libro de las maravillas del mundo.,en el que el protagonista es un caballero inglés que relata lo que vio a lo largo de treinta y cuatro años viajando por el planeta, añadiendo que se trajo de Tartaria una rara fruta con forma de calabaza que, al madurar, se abría y daba una especie de oveja sin lana

Grabado en madera de una edición alemana de Los viajes de Sir John Mandeville , publicada en Augsburgo en 1481 

(2) Los Viajes de Juan de Mandeville
Se trata de  un libro medieval que circuló profusamente y con gran éxito en toda Europa de la época entre los años 1357 y 1371 con traducciones en varios idiomas . De su autor, el supuesto Sir John Mandeville, apenas se sabe lo que se relata en el propio libro, y se le considera un personaje completamente ficticio. . A pesar de que la mayor parte de lo que relata son hechos imposibles y viajes de naturaleza fantástica, fue ampliamente usado como libro de referencia, e incluso Cristóbal Colón lo tenía como una de sus obras de cabecera, junto con El Libro de las Maravillas de Marco Polo. Se ha comprobado que la mayor parte de los relatos están extraídos de la obra de Odorico de Pordenone , pero con anotaciones, la mayor parte de las veces extravagantes.Por desgracia para Odorico, la fama de los Viajes de Mandeville llegó a tal punto que se le acabó identificando como el compañero de éste en sus viajes por el mundo, y acusándole a él mismo de plagio. El descaro de Mandeville alcanza su cenit cuando en el texto sugiere la posibilidad de haber viajado con Odorico, probablemente para evitar futuras críticas..

De la Historiae Orientis de Haitón de Coricos (escrita en 1307) habría extraído los datos que menciona sobre geografía e historia de Asia. También aparece un pasaje procedente de Marco Polo, aunque se piensa que éste debió encontrarlo interpolado en su versión de la obra de Odorico, porque si hubiera tenido acceso a la obra de Polo seguramente hubiera copiado más pasajes.

La historia del Preste Juan  está tomada de la famosa epístola sobre ese personaje imaginario ampliamente difundida en el siglo XIII. Muchas historias fabulosas de monstruos, cíclopes, caníbales o el fénix están extraídas de Plinio y otros autores posteriores, y se mezclan con las historias bíblico-mitológicas de la época 

En el libro se describe una vasta colección de seres imposibles y monstruosos que mezclaban geografía con leyenda antigua., criaturas extraídas de fuentes como Plinio, Vincent de Beauvais y bestiarios medievales, que incluíane entre otros:

Panoti: Seres con orejas tan enormes que les servía de abrigo.
Scípodos: Hombres conuna sola pierna y un gigantesco pie., que al tumbarse boca arriba le sirve de sombriila para protegerse del sol. y que habitan en zonas de calor extremoe 
Atomi: Enanos sin boca que se alimentaban del olor de las manzanas.
Blemmyas: Raza de hombres sin cabeza, , con el rostro situado en el torso.
Cinocéfalos: Personas con cuerpo humano y cabeza de perro.
Ovejas arbóreas: Animales que crecían en los árboles, con ramas y hojas.
Gansos de dos cabezas y serpientes que lloran al comerse a una persona.
Hormigas mineras: De tamaño exagerado, que buscaban oro para los humanos.
Caracoles gigantes: En Indochina, se describió un caracol con cuatro hombres montando su caparazón.
Elefantes cargueros: En la India, elefantes que transportaban castillos gigantes en la espalda.
 
No está muy claro, con todo, si Mandeville viajó a los lugares que menciona. Pero los investigadores afirman que su apropiación de historias no tuvo que ser necesariamente intencionada. Todos los relatos de viajes del momento utilizaban las mismas fuentes antiguas y contemporáneas, ya que era la manera de hacerlos creíbles para los lectores.

Cristóbal Colón

    A pesar de que la mayor parte de lo que se relata en Los viajes de Juan de Mandeville son hechos imposibles y viajes de naturaleza fantástica, fue ampliamente usado como libro de referencia, e incluso Cristóbal Colón lo tenía como una de sus obras de cabecera, junto con El Libro de las Maravillas de Marco Polo., principalmente porque, en su época, no existía una distinción clara entre lo que hoy llamamos geografía científica y la literatura fantástica o de viajes, aunque fue una fuente fundamental él y sus contemporáneos

    En el siglo XV, la geografía no era una ciencia exacta. Los mapas mezclaban datos reales de navegación con leyendas bíblicas, mitología clásica y rumores de viajeros. y el libro era considerado un compendio enciclopédico de conocimiento, y aunque.  contenía hechos imposibles (hombres con cabeza de perro, gigantes o fuentes de la juventud), se leía como un relato verídico de tierras lejanas,y no  fueron afirmaciones extravagantes, también emplea razonamientos de otra índole. como por ejemplo validar la idea de llegar a Asia, , esrcibiendo en un pasaje  del libro :: «Digo en verdad que un hombre podría dar la vuelta al mundo, por arriba y por abajo y regresar a su propio país, siempre que tuviera salud, buena compañía y un barco. Y en todo el camino encontraría hombres, tierras, islas, ciudades y pueblos", 

    Durante la Edad Media y el inicio del Renacimiento, el prestigio de un texto dependía de su tradición manuscrita. Si un libro circulaba ampliamente y era copiado en monasterios y cortes, adquiría un aura de veracidad. Colón, un hombre autodidacta y ávido lector, trataba estos libros con el mismo respeto que trataba a las autoridades clásicas como Aristóteles, Ptolomeo o Plinio el Viejo.  

    Colón no solo buscaba una ruta comercial y su mente estaba llena de las descripciones que Mandeville hacía sobre el Gran Khan y las inmensas riquezas de las Indias (oro, especias y piedras preciosas) así como lo  manifestado en el libro sobre llegar a Asia y dar la vuelta al mundo para llegar al propo país ,  era algo que interesaba mucho a Cristóbal Colón, que esperaba encontrar en su viaje sociedades complejas y riquezas inimaginables, aunque las encontraría en América y no en las  tierras a las que pretendía llegar.

    Por otra parte para  un navegante de 1492, la información sobre el extremo Oriente era escasa y fragmentada. El libro de Marco Polo era mucho más realista, pero el de Mandeville era **más fantástico y emocionante**, lo que alimentaba el espíritu de aventura y la ambición de Colón. A falta de mapas o exploraciones previas precisas, cualquier descripción sobre tierras desconocidas era valiosa.. Curiosamente, hoy sabemos que *Los viajes de Juan de Mandeville* es probablemente un trabajo de ficción compuesto por alguien  que nunca salió de Europa, recopilando leyendas de otras fuentes (incluyendo a Marco Polo). Colón, sin embargo, murió creyendo que sus relatos eran un mapa fiel de lo que él mismo estaba descubriendo.De hecho, es poco después de la llegada de Colón a América cuando empiezan a extenderse las reseñas sobre el misterioso cordero vegetal, ayudadas sin duda por la generalización de la imprenta, hasta el punto de que su existencia se convirtió en tema de debate heurístico, tanto científico como filosófico, al discutir el orden natural de las cosas y la escala aristotélica de los seres. 

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