(1)VER Los bailes agarrados
“Al acercarse la estación estival, y en defensa de la moralidad pública, esta Dirección General de Seguridad hace públicas las siguientes disposiciones, habiéndose cursado a las autoridades competentes instrucciones en el sentido de imponer sanciones a todos cuantos las infrinjan:
1º.- Queda prohibido el uso de prendas de baño indecorosas, exigiendo que cubran el pecho y espalda debidamente, además de que lleven faldas para las mujeres y pantalón de deportes para los hombres.
2º.- Queda prohibida la permanencia en playas, bares, bailes y, en general, fuera del agua, en traje de baño, ya que éste tiene su empleo adecuado y no puede consentirse más allá de su verdadero destino.
3ª - Queda prohibido que hombres y mujeres se desnuden o vistan en la playa, fuera de la caseta cerrada.
4ª - Queda prohibida cualquier manifestación de desnudismo o de incorrección, en el mismo aspecto, que pugne con la honestidad y el buen gusto tradicionales entre los españoles.
5º.- Quedan prohibidos los baños de sol sin albornoz, con excepción de los tomados en solarios tapados al exterior.
Por la autoridad gubernativa se procederá a castigar a los infractores, haciéndose público el nombre de los corregidos”
BOE 15/07/1957
EL VERANEO
Veranear: Pasar las vacaciones de verano en lugar distinto de aquel en que habitualmente se reside.
EL VERANEO CRISTIANO
Normas de decencia cristiana : El veraneo.
- Se ha dicho que el veraneo es el invierno de las almas. Es tiempo, ciertamente, en que el mundo, el demonio y la carne hacen mayor estrago en las almas. Pero Dios, que nos ha dado tantas bellezas y tantos medios de recreo, tiene derecho a esperar de su criatura racional otra correspondencia, más conforme con la razón y con la fe.
- El veraneo, fuera de los lugares habituales de residencia, no será peligroso si pensamos que Dios está en todas partes, que nos ve, y que sus mandamientos obligan siempre y en todo lugar. Debemos tener muy presente que el mal ejemplo, especialmente para el pueblo sencillo, puede ser causa de un gravísimo escándalo, digno de los terribles anatemas de Cristo.
- Preciso es que no se dejen en el verano los medios habituales de piedad, y aun se aumenten, pues el descanso lo permite, ya que la vida sobrenatural no puede tener vacaciones, como no las tienen los enemigos del alma, que entonces se mueven con más afán.
- Especial peligro ofrecen para la moralidad los baños públicos en playas, piscinas, orillas de río, etcétera.
- La autoridad gubernativa suele dar todos los años oportunas instrucciones, que deben ser cumplidas con sumisión y hechas cumplir por los agentes de la misma autoridad y aun por los particulares. los cuales deben denunciar todos los actos públicos ofensivos a la moral.
- Deben evitarse los baños mixtos (individuos de distintos sexos), que entrañan casi siempre ocasión próxima de pecado y de escándalo, por mu chas precauciones que se tomen, y más, si cabe. en las piscinas, donde lo reducido del espacio y la aglomeración de personas hacen más próximo el peligro. Ni se atenúa porque las piscinas sean de propiedad particular y aun familiares.
- Unicamente pueden tolerarse las piscinas mix tas infantiles, siempre que sean sólo para niños que no han llegado al uso de razón. Pero tampoco deben ser éstos admitidos en las piscinas de mayo- res, de sexo distinto, por las imágenes que pueden quedarles para el día de mañana.
- En las piscinas para hombres solos puede tolerarse el simple bañador, y son más aceptables las variedades parecidas a la prenda llamada <Meyba>.
- Para las mujeres solas el traje debe de ser tal que cubra el tronco, y con faldillas para fuera del agua.
- En los baños mixtos, si de ningún modo se pueden evitar, el traje de hombres y mujeres debe ser más modesto y emplearse sólo para el agua, cubriéndose al salir con el albornoz. Evitese la convivencia en la playa y fuera de ella con estas prendas.
- Los baños escolares deben hacerse con separación de sexos, con trajes convenientes, por edades afines y bajo la vigilancia de los directores de los centros docentes.
- Los baños de sol no deben ser pretexto para abusar del desnudo, que ordinariamente no es necesario, y que cuando lo es, debe practicarse lejos de la vista de otras personas.
- Presentan especiales peligros las excursiones compestres, con baño mixto en un estanque o rio; pues a los inconvenientes del baño público en general hay que añadir los que provienen de la frivolidad, ligereza y excesiva libertad de un día de excursión.
Normas de decencia cristiana; Capítulo XIII ‘El veraneo’. Comisión Episcopal de Ortodoxia y Moralidad del Episcopado Español, (1958).
En el caso de los veraneantes, como la mayoría de los turistas que traía esta serie de males entraba por Catalunya, fue el obispo de Barcelona, padre Gregorio Modrego, el primero en tomar cartas en el asunto:
«Ante la aparición de modas exóticas e inmorales traídas por extranjeros, que no osamos describir porque no hallaríamos forma de hacerlo sin ofender vuestra modestia, vuestro prelado se ve en la obligación de poner a los feligreses en guardia frente a personas cuya conducta es, doquiera, gravemente pecaminosa a juicio de cualquier moralista por laxo que sea y, entre nosotros, además pecado de escándalo y ofensa e insulto al pudor cristiano de nuestro pueblo».
«Sean bienvenidos los que nos visitan y que Dios les bendiga el lucro que con gomia le exprimen a las eventualidades monetarias. Si vienen correctamente y nos tratan con la debida educación, aquí encontrarán la hidalguía española, siempre en guardia para rendirles los honores. Pero si vienen como muchos, desastrados de indumentaria y de espíritu, en este caso no esperen encontrar aquí ni papanatas ni cipayos. Aquí está la vieja España, orgullosa y socarrona con su inmensa capacidad de altivez, dispensadora de emociones a quienes las merezcan pero inexorable en el desprecio a quienes se lo ganen. Aquí está España y los españoles, de vuelta de muchas cosas, altaneros y dignos, hospitalarios para quienes nos visitan con buen ánimo. En una palabra: hidalgos pero no estúpidos».
Bikini de Louis Réard presentado por la stripper Micheline Bernardini en las piscinas Molitor de París en 1946. Posteriormente diversas actrices famosas los usaron y pusieron de moda.
En las décadas de 1940 y 1950 la obligación de los alcaldes era velar por la moralidad de las playas siguiendo las instrucciones de la Dirección General de Seguridad, pero, aunque la Comisión Episcopal seguía insistiendo en que «el veraneo es el invierno de las almas, el tiempo en el que el demonio y la carne hacen el mayor estrago», posteriormente el régimen franquista estaba tan necesitado de divisas que ante la avalancha de turistas se vio obligado , muy a su pesar, a dar una imagen de tolerancia y modernidad., tolerando ciertas prendas de baño y comportamientos que no se permitían a las españoles, entre ellas el uso del bikini a las extranjeras
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La introducción del bikini en España , tuvo lugar cuando el turismo empezó a despuntar en nuestras costas y las turistas dejaron claro que el bañador había pasado a un segundo plano para ellas. La represiva moral franquista constreñía a la mujer al ámbito doméstico y todo atisbo de independencia ,también a través del vestuario, se percibía como una amenaza al orden socia, dejarse ver con bikini era considerado un atrevimiento y una provocación., tanto es así, que el gobernador civil de Alicante, llegó a prohibir su uso en espacios públicos .
Benidorm y el bikini
(2) La excomunión es la pena declarada por la autoridad eclesiástica competente de la Iglesia católica que priva al fiel de la participación en los sacramentos y en los actos de culto público de la Iglesia. El excomulgado no puede recibir la Eucaristía, ni confesarse, ni casarse, ni ser padrino, ni ocupar cargos eclesiásticos, ni ejercer derechos canónicos. Sin embargo, el excomulgado sigue siendo miembro de la Iglesia, aunque de una manera imperfecta y limitada. La excomunión no borra el bautismo, ni le impide orar, ni le quita la esperanza de la salvación. La excomunión puede ser levantada por la misma autoridad que la impuso o por otra superior, siempre que el excomulgado muestre signos de arrepentimiento y de propósito de enmienda.
Vídeo: BIkini (2014)
Cumpliendo con el gravísimo deber de velar por la moralidad de nuestra diócesis, prohibimos en ella el uso del bikini bajo pecado mortal. Y recordamos a todos los confesores que nieguen la absolución a toda persona que no prometa seriamente no volver a usarlo. Y les advertimos que si, lo que no es de esperar, algún confesor deja de cumplir este mandato, queda, "ipso facto" , suspendido de sus licencias de confesar.
EL TURISMO EXTRANJERO
Con el turismo se intentó mostrar a los visitantes una España que no era la dictadura que creían, y en la que. para los trabajadores europeos el turismo en España era una bicoca por sus bajos precios. .como consecuencia de la actividad de operadores anglosajones y europeos que aprovecharon a ofertar paquetes muy baratos firmando contratos leoninos a pequeños hoteles españoles con un exiguo beneficio para ellos, lo que provocó la llegada masiva de turismo popular. .
En esas fechas, el régimen empezaba a hablar de que el sistema español no era una dictadura, sino una "democracia orgánica", señalando que si venían tantos extranjeros sería porque el país tan malo no era. En cuanto a los turistas, la situación de los españoles poco o nada les importaba considerando a España simplemente como un barato país exótico y atrasado , que les permitía divertirse a muy bajo precio .
También con la llegada de los primeros turistas nos encontramos, por un lado, con las mujeres españolas sometidas a una impuesta y rígida moral gobernativa y religiosa que afectaba a su vestuario y comportamiento social, y por otro con las atractivas "suecas" (3) , desvergonzadas turistas que enseñaban mucho más de lo permitido a las españolas, usando bikinis y poca ropa, , que fumaban, bebían y no tenían problemas para relacionarse con los hombres que les atraían , ajenas a la rígida moral nacional católica española
(3) En la España turística de los años 50 y 60, el término " suecas" se utilizaba de forma genérica para denominar a todas las jóvenes ,altas,rubias y con los ojos azules, procedentes de los países nórdicos (Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia) y, por extensión, a muchas otras turistas centroeuropeas de Inglaterra, Alemania y Francia que empezaron a llegar masivamente a las costas españolas.
La sociedad española vivía entonces bajo una férrea moral conservadora que imponía severas restricciones a las costumbres públicas y privadas. Las mujeres españolas del momento afrontaban fuertes limitaciones de vestuario y conducta (estaba mal visto fumar por la calle, usar ciertas prendas de vestir o de baño, o mostrar independencia sin la tutela familiar), y para las que el uso del bikini en las playas era perseguido o combatido activamente por las autoridades locales y los sectores eclesiásticos.
En cambio, las "suecas" podían exhibir unos hábitos que rompían radicalmente con la regulación normativa de modestia y recato obligado para las españolas, , convirtiéndose en todo un ejemplo de libertad y autonomía, tomando el sol con total naturalidad, utilizando el bikini y caminando ligeras de ropa por las calles de los pueblos costeros, algo impensable para las locales en ese momento, y asimismo viajando solas o en grupos de amigas, fumando o bebiendo alcohol en público, mostrando una actitud abierta y desinhibida y relacionándose con los hombres que les atraían en un plano de igualdad que descolocaba a la mentalidad patriarcal imperante.
Pero el imaginario colectivo y la picaresca española no tardaron en construir el mito erótico de la "sueca". Para los hombres de la época, a menudo educados en la represión afectiva y sexual, estas mujeres se convirtieron en la encarnación de la modernidad, la libertad y una supuesta promiscuidad. , aunque la realidad difería bastante del cliché. y la inmensa mayoría de estas jóvenes no viajaba a España en busca de aventuras amorosas y si las tenían eran las que ellas elegían, estando interesadas en primer lugar en el sol, luz , playas y todo tipo de diversión , bienes escasos y caros en sus países, y que en España podían conseguir a bajo precio,
Lectura solo para muy creyentes. Descreídos abstenerse o tomárselo en broma.
LA PLAYA OCASIÓN DE PECADO
Reproducción de un articulo del 5/08/2019 de Javier Navascués bajo el título "Ir a una playa masificada es ocasión de pecados, estoy harto de que muchos católicos me digan lo contrario":
Son muy pocos los católicos que tienen verdadero celo por vivir la santa pureza, la virtud en grado heroico, evitando como la peste aquellos lugares que pueden ser ocasión de pecado y por consiguiente un peligro para la salvación eterna.Hay una laxitud muy grande y se ha perdido el sentido de pecado, de la ofensa a Dios y el meditar en la eternidad del infierno y su trascendencia. Nos olvidamos que se puede pecar de pensamiento, de palabra, de obra y de omisión. No somos conscientes de nuestra debilidad y de que es muy fácil ofender al Señor si bajamos lo más mínimo la guardia. Somos pecadores y a lo largo del día cometemos un buen número de pecados veniales. Hay que luchar por combatir el pecado venial, especialmente el pecado venial deliberado (a sabiendas), que endurece el alma y nos predispone para el pecado mortal.
En el tema de la santa pureza, del sexto y noveno mandamiento, no hay parvedad de materia, lo que quiere decir que todo pecado deliberado y consciente contra la santa pureza es de suyo grave. No se puede pecar venialmente contra la pureza. Otra cosa es que tengamos un mal pensamiento y no lleguemos a consentir, pero si consentimos a sabiendas es de suyo grave.
Sabiendo esto y conscientes de nuestra debilidad (el espíritu está presto, pero la carne es débil) debemos extremar las precauciones en esta materia. No solo se peca contra la pureza con actos impuros (de suyo graves como hemos dicho) sino se puede pecar fácilmente de palabra, de pensamiento y de omisión. Por eso debemos evitar todo aquello que sea una ocasión de pecado (una película sensual, una novela erótica, una revista indecente, determinadas imágenes de internet, anuncios por la calle, curiosidad en las miradas etc….Esto es de cajón, pues tras caer en la curiosidad es muy fácil que venga el consentimiento y la delectación en algo que tanto atrae a la naturaleza caída. Siempre está la tentación de lo prohibido, que como una espada de Damocles, amenaza nuestro estado de gracia, que pende de un hilo.
De la misma manera si queremos ser santos y no pecar, no poner en riesgo nuestra salvación eterna, debemos evitar aquellos lugares que sean ocasión de pecado. Y es tan evidente que las playas, hoy en día tan masificadas, son una ocasión de pecado que no habría casi necesidad de demostrarlo, aunque lo vamos a hacer.
La mayoría de católicos tristemente consideran que no pasa nada por ir a la playa, pues es lo más natural y no hay que ver pecado en todos los lados. Efectivamente concedo que la playa en sí, bañarse en el mar, no es algo malo…es algo creado por Dios. Pero bien es cierto que, quitando algunas playas solitarias de difícil acceso, la mayoría de playas de la actualidad se pueden considerar seminudistas, pues los trajes de baños son cada vez más ligeros y el topless es una práctica generalizada. Está plenamente demostrado que, salvo en caso de individuos asexuados, la mayoría de personas no permanecen indiferentes en determinados ambientes como pueden ser las playas hoy en día y reaccionan a los estímulos sexuales. Por eso los santos, perfectos conocedores de la naturaleza humana, siempre nos han advertido del peligro. El Santo Cura de Ars perseguía duramente el baile, seguramente más inocente que determinados ambientes actuales como playas y discotecas. El Padre Pío combatía severamente las modas y cualquier falta contra la modestia y la impureza.
Mucha gente argumenta que eso es algo natural y que para ellos no es ocasión de pecado, que ni se lo plantean. Esto es desconocer la naturaleza humana y el fomes peccati.
El fomes peccati es un concepto teológico que se suele traducir por “inclinación al pecado” y se considera fruto de la herida del pecado original.Aceptar un cierta debilidad de la naturaleza ante el mal, es realidad innegable de la experiencia de cada día. Considerar que la inclinación al mal es irresistible, como hacían determinados herejes (Lutero, Calvino), fue condenado ya por la Bula de León X “Exurge Domine” del 13 Junio de 1520 y luego rechazado por el Concilio de Trento. (Sesión VI del 13 de Enero de 1547).El pecado original nos dejó una propensión al mal, la concupiscencia, pero no destrozó la libertad humana (la responsabilidad). El que peca es libre para hacerlo y para arrepentirse. Por eso es responsable.
Dicho esto, vemos que nuestra naturaleza caída tiene fácilmente la tendencia al pecado. Por eso hay que hacer hacer agere contra a esta tendencia y llevar una vida de oración y de sacramentos, evitando las ocasiones de pecado, las malas compañías, malas lecturas etc. Dada nuestra debilidad es muy importante no acercarnos al peligro, evitar las ocasiones de caer en el precipicio. La Virgen nos advierte en Fátima que la mayoría de las almas se condenan por pecados de impureza. Digan que soy un exagerado, pero los pastorcillos de Fátima vieron el infierno abierto y como caían las almas en él.
Infocatolica
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Hoy en día a pesar de la abundancia de bikinis, tangas y toples , (las restrictivas normas de publicación sobre culos y tetas no me permiten poner imágenes explícitas) y musculados y tatuados ejemplares masculinos, no hay que preocuparse por los pecados que puedan provocar , ya que en las asfixiante y abarrotadas playas ya se está físicamente en el mismísimo infierno .
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Fuentes : https://elpais.com /https://www.bbc.com /https://www.infocatolica.com .























