23 de marzo de 2019

ALICIA, ALUCINACIONES Y LOCURA ( Parte 2 de 2 )



Aunque no existe evidencia alguna que pueda llevar a pensar que Carroll abusara de los narcóticos, ni de que éstos tuvieran influencia alguna en su obra, son muchas las especulaciones sobre la posibilidad de que Carroll que sufría fuertes dolores de cabeza a causa de una migraña crónica, tuviera alucinaciones como consecuencias de ella, que combatía mediante laúdano, un analgésico compuesto básicamente ,entre otros elementos y con diferentes fórmulas magistrales, vino blanco, opio y azafrán, que que al igual que otras drogas eran habituales y legales en la Inglaterra victoriana para multitud de dolencias , siendo considerado el medicamento más importante de todos los que existían en la farmacopea de aquella época. 

Sobre ello , médicos y estudiosos de la obra de Carroll han considerado probable que parte de las fantasías que refleja en su obra pudieron originarse en el conocimientos de los efectos de otras drogas en general y en particular en las alucinaciones producidas por la migraña , origen de un cuadro de trastornos complejos de la percepción visual como alteraciones de la forma de los objetos (metamorfopsia), del tamaño, tanto macropsia («vio que sus pies quedaban ya tan lejos que parecía fuera a perderlos de vista») como micropsia («me debo estar encogiendo como un telescopio»), del color y de la situación espacial de los objetos (teleopsia o efecto zoom: «Se encontró con que la cabeza le tocaba contra el techo y tuvo que doblarla para que no se le rompiera el cuello», distorsión de la imagen corporal (micro y macrosomatognosia) y dualidad física o somatopsíquica, que consiste en la sensación de tener dos cuerpos. Otros signos que pueden aparecer son visión invertida, palipnosia (imágenes múltiples), prosopagnosia (incapacidad para reconocer caras) o pérdida de visión estereoscópica («la cabeza del gato comenzó a desvanecerse»). En ocasiones se describe acompañado de episodios de desrealización, despersonalización y alteración de la percepción del tiempo («ahora son siempre las seis de la tarde»), que pueden llevar a confundir este proceso con otros cuadros. Los pacientes son conscientes de la naturaleza ilusoria de sus percepciones, pudiendo describir su experiencia sin amnesia posterior. En general, este síndrome se presenta de forma parcial, apareciendo sólo algunas de las alteraciones descritas. Fue descrito por primera vez en 1952 por el psiquiatra C.W. Lippman y es conocido como el Síndrome de Alicia en el país de las maravillas , alusivo a personajes y pasajes de la novela.


La Amanita Muscaria

Desde el primer capítulo se contemplan cambios y transformaciones en el tamaño de Alicia, bien por ingerir dulces, bebidas, o por un trozo de seta que le hace crecer unas cuantas pulgadas.
«Un lado te hará crecer y otro menguar», le dijo la oruga a Alicia. Estas propiedades se describen en ciertos hongos que al comerlos ocasionan alucinaciones relacionadas con el tamaño y las distancias. Por ejemplo con la Amanita muscaria , que al igual que la migraña produce macropsia o micropsia.
Alicia y la Oruga azul-Jhon Tenniel
VÍDEO: Fragmento de Alicia en el País de las Maravillas- Disney

El opio

La Oruga azul , que tumbada en una seta, fuma de su misteriosa narguille (pipa oriental), bosteza, habla a Alicia con voz lánguida y soñolienta, puede representar al fumador de opio, legal es aquel tiempo .
Al cabo de un minuto o dos la Oruga se quitó el narguile de la boca, bostezó una o dos veces y se desperezó. Luego bajó de la seta y se internó en la yerba, comentando simplemente: «Un lado te hará crecer, y el otro te hará menguar». «¿Un lado de qué? ¿Y el otro de qué?», pensó Alicia para sí.
De la seta, dijo la Oruga, como si Alicia hubiese formulado la pregunta en voz alta; un instante después había desaparecido. 
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Caroll
Humpty Dumpty

L a prosopognasia

Humpty Dumpty es un personaje de una canción infantil inglesa que aun aunque no se describe explícitamente como tal, en Alicia en el País de las Maravillas se representa  como un huevo antopomórficao, y que puede representaruna de las alucinaciones propias de la migraña, la prosopagnosia (incapacidad para reconocer caras).
–Si nos volviéramos a ver no te reconocería –replicó Humpty Dumpty en tono malhumorado, dándole a estrechar un dedo–; eres exactamente igual que los demás.
–Hay que fijarse en la cara, por lo general –comentó Alicia en tono pensativo.
–De eso es precisamente de lo que me quejo –dijo Humpty Dumpty–. Tienes la cara exactamente igual que todos los demás: los dos ojos ahí...–señalando su lugar en el aire, con el pulgar–, la nariz en medio, y la boca debajo. Siempre igual. En cambio, si tuvieses los ojos al mismo lado de la nariz, por ejemplo, o la boca en la parte de arriba, eso sí que me serviría de ayuda.
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Caroll
El Sombrerero-Jhon Tenniel

La locura

Una de las escenas más célebres de "Alicia en el País de las Maravillas", es la merienda de locos que se produce con el Lirón, el Sombrerero y la Liebre de Marzo., en la que el lirón se lo pasa durmiendo mientras   Casi todo el peso de la reunión se lo llevan los dos segundos, porque el Lirón, por supuesto, como buen lirón, se la pasa durmiendo. En cuanto a los otros dos... Hay muy buenas razones para que ambos personajes sean justamente un Sombrerero y una Liebre de Marzo.
En la Inglaterra de Lewis Carroll, eran corrientes las frases "loco como un sombrerero", y "loco como una liebre de marzo". Lo segundo es fácilmente entendible. Marzo es la época en la cual, en el Hemisferio Norte, las liebres entran en celo. Si una liebre es inquieta en temporada normal, ya se la podrán imaginar con todas las hormonas cargadas al máximo. El espectáculo era fácilmente observable por la gente en una Inglaterra en vías de industrialización, pero ni de cerca tan urbana como hoy en día.

Algunos personajes del libro no son invención de Carroll sino que pertenecen a expresiones populares anteriores a la publicación de Alicia en el País de las Maravillas en 1865,  como "loco como una liebre de marzo" o "loco como un sombrerero"

La Liebre de Marzo - Jhon Tenniel

En el caso de la liebre, la expresión “loco como una liebre de marzo” nace del comportamiento que se atribuye a las liebres durante el celo, desde febrero hasta septiembre en Inglaterra. Al parecer, las hembras que no están receptivas al principio de la temporada se alzan sobre las patas traseras y espantan a empujones a los machos con las delanteras. 


VÍDEO: Pelea de liebres
La  Liebre de Marzo es el anfitrión de las meriendas del Sombrerero en casa  de la liebre. Es un personaje paranoico, nervioso y bastante chiflado y no deja de mover sus patas y sus orejas. Además es famoso por lanzar por el aire teteras y otros objetos. En Alicia en el País de las Maravillas, la Liebre de marzo es representada con paja en la cabeza, una forma común de representar la locura en la época victoriana.
Alicia: La Liebre de Marzo será mucho más interesante y, tal vez, como nos encontramos en Mayo no estará loca de atar…, por lo menos no tanto como estaba en Marzo

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El Gato de Cheshire- Jhon Tenniel

El nitrato de mercurio

El Sombrerero, al que en la obra de Carroll nunca se le llama Sombrerero loco, proviene del hecho de que el Gato de Cheshire, siempre sonriente que tiene la capacidad de aparecer y desaparecer a voluntad, entreteniendo a Alicia mediante conversaciones paradójicas de tintes filosóficos, advierte a Alicia que el Sombrerero está loco, a causa de su conducta excéntrica. Es uno de los comensales igualmente locos que aparecen en el capítulo 7 del libro, titulado Una merienda de locos.

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Una merienda de locos- Jhon Tenniel

La  expresión popular "loco como un sombrerero" se debe a los síntomas descritos por primera vez en 1829 por un médico ruso que padecían los fabricantes de sombreros , y tienen su origen en la Francia del siglo XVII, debido al uso del mercurio en la fabricación de los sombreros de fieltro. Los sombreros se hacían con dos materiales, o con piel de castor, para la gama alta, o de conejo, para los más baratos. Éstos precisaban de un proceso químico para convertirlos en sombrero. Primero se trataban con nitrato de mercurio para alisar el material y darles un tono mate, y después se sumergían en ácido hirviendo para endurecerlos. Los trabajadores estaban en talleres mal acondicionados, sin ventilación, respiraban constantemente vapores tóxicos, especialmente de mercurio.  Esta técnica fue usada por los hugonotes franceses, que más tarde la exportaron a Gran Bretaña cuando se vieron obligados a huir de Francia después de que el rey Luis XIV revocara el Edicto de Nantes. Lewis Carroll debió ser muy consciente de este problema porque creció cerca de Stockport, uno de los principales centros de fabricación de sombreros de toda Inglaterra en la época.

El envenenamiento por mercurio, cuyos síntomas fueron descritos en 1861 por Adolph Kussmaul, podía afectar al corazón, a los pulmones, a los riñones, al sistema inmunológico completo y al cerebro, además de producir daños neurológicos que son los que explican esa supuesta locura. Durante algún tiempo se llegó a pensar que padecer esa locura era condición indispensable para fabricar buenos sombreros. El síntoma más característico era un temblor incontrolable, pero los afectados también podían presentar cuadros de ansiedad, cambios de humor bruscos ‒con ira e irritabilidad‒, así como timidez excesiva, depresión, pérdida de memoria y de confianza en sí mismo, insomnio ‒o somnolencia‒ y deseo de permanecer inadvertido. A pesar de estar loco, el personaje de Lewis Carroll no tiene exactamente los síntomas de un envenenamiento por mercurio, pero todo parece indicar que el autor pudo haberse inspirado en esta dolencia.
Theophilus Carter

También se ha querido relacionar al Sombrerero Loco con un personaje histórico real, un excéntrico comerciante de muebles llamado Theophilus Carter, que iba siempre con un sombrero de copa y que recibía el sobrenombre de «el sombrerero loco» por su extraño comportamiento. Se dice que Carter inventó un reloj despertador que al ponerse en funcionamiento inclinaría la cama para tirar al suelo a la persona que estuviera durmiendo. De ahí, tal vez, la obsesión del Sombrerero por el tiempo en Alicia en el País de las Maravillas. Una teoría que no pasa de ser una mera especulación, ya que no hay nada que lo evidencie en ninguno de los registros que Carroll dejó sobre su novela.
Fuentes: Alicia anotada- Martin Gardner- Editorial Akal / Alicia en el País de las Maravillas-A Través del Espejo-Edición de Manuel Garrido-Editorial Cátedra/ http://www.abc.es / http://verne.elpais.com http://lapiedradesisifo.com

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