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6 de junio de 2017

PESTE NEGRA, RELIGIÓN Y MEDICINA


LA PESTE NEGRA

Todo comenzó en el año 1348, cuando una misteriosa enfermedad, como si de una plaga apocalíptica se tratara, se cebó con la indefensa población de casi todo el continente europeo, asolando ciudades y pueblos enteros y sembrando de cadáveres los campos y las calles de las grandes urbes. La peste negra, como empezó a conocerse, acabó con casi la tercera parte de la población europea. Para las supersticiosas mentalidades de la época era el comienzo del fin del mundo, creando un pánico generalizado.


La enfermedad

La enfermedad se manifestaba en las ingles, axilas o cuello, con la inflamación de alguno de los nódulos del sistema linfático acompañada de supuraciones y fiebres altas que provocaban en los enfermos escalofríos, rampas y delirio; el ganglio linfático inflamado recibía el nombre de bubón o carbunco, de donde proviene el término «peste bubónica». La forma de la enfermedad más corriente era la peste bubónica primaria, pero había otras variantes: la peste septicémica, en la cual el contagio pasaba a la sangre, lo que se manifestaba en forma de visibles manchas oscuras en la piel —de ahí el nombre de «muerte negra» que recibió la epidemia—, y la peste neumónica, que afectaba el aparato respiratorio y provocaba una tos expectorante que podía dar lugar al contagio a través del aire. La peste septicémica y la neumónica no dejaban supervivientes.
 

En una sociedad como la medieval, en la que la religión lo impregnaba todo, la mayoría de la población achacaba el mal al castigo divino. La relajación de las costumbres o la falta de ejemplaridad de los representantes de la Iglesia eran razones suficientes para haber despertado la ira de Dios; pero el azote divino también podía ser interpretado como una manifestación del anunciado fin del mundo. La creencia popular fue sancionada por el papa Clemente VI: en una bula de 1348, declaró que «Dios estaba castigando a sus gentes con una gran pestilencia».
Los gatos

En Europa, el hecho de que un gato se cruzara en el camino de una persona era signo de fortuna, pero su suerte cambió radicalmente cuando la Iglesia, en una más de sus interesadas interpretaciones, a mediados del siglo XIII, comenzó una terrible persecución contra ellos, considerando que las brujas se metamorfoseaban en gatos negros para pasar desapercibidas por la calle y eran en general la representación del diablo.

En 1233 el papa Gregorio IX declaró que los herejes adoraban al demonio en forma de gato, lo que dio lugar a una persecución que se prolongaría durante varios siglos.Señal de satanismo era que los gatos no obedecieran al hombre que había sido creado a imagen y semejanza de Dios, implicando esta actitud que fueran siervos e instrumentos del demonio. También eran una señal sus maléficos ojos brillaban en la oscuridad, dado que esto tenía que ser obra del diablo. Además, de noche abandonaban sus casas en las ciudades y salían a los bosques, por lo que debían ser hijos de la oscuridad y de un mundo tenebroso. Por si fuera poco, en los cementerios había gatos, por lo que deducían que el espíritu de los muertos se había apoderado de ellos.


No fue en absoluto ajena a la decisión de Iglesia sobre la eliminación de los gatos, su interés en acabar con símbolos , creencias y cultos paganas de los países nórdicos, existentes durante la Edad, entre ellos, Freyja, diosa del amor y de la curación según la mitología nórdica , cuyo carro era tirado por dos gatos . Los gatos pasaron, según la Iglesia, a tirar de carros de seres diabólicos.

El aniquilamiento de los gatos fue de tal magnitud que cuando la peste negra azotó Europa en el siglo XIV, causando más de veinticinco millones de muertos, apenas sí quedaban ejemplares para luchar contra la enorme proliferación de los roedores sobre todo de “la rata negra” transmisora, a través de la pulga, de la letal peste negra, contribuyendo a la extensión de la epidemia.



Los flagelantes

La respuesta de la Iglesia ante el miedo provocado por la epidemia fue reforzar las ideas de pecado y culpa. Los predicadores se esforzaron en adoctrinar a los fieles a este propósito y en la obligatoriedad de vivir de acuerdo con los preceptos de la Iglesia. La necesidad de evadirse o de redimirse ante la muerte provocó sentimientos extremos como el ‘carpe diem’ («aprovecha el día»), es decir, vivir intensamente cada momento porque se sabía que la muerte acechaba, o purgar la culpa mediante la flagelación y la penitencia. Algunos se entregaron a gozar de los placeres de la vida, mientras que otros dedicaron sus últimos días a la expiación.

Entre los que optaron por purgar la culpa se encuentran los flagelantes , que aunque su aparición se remonta a a 1156 y habían perdido protagonismo desde mediados del sigloXIII, reaparecieron con fuerza en 1348 como consecuencia de la peste. En su opinión, la peste era un castigo divino que solamente podía combatirse aplacando la ira sagrada mediante la recreación de la pasión de Cristo. Alemania y los Países Bajos fueron su principal campo de actuación.

Su peregrinaje duraba treinta y tres días y doce horas, un día por cada año que vivió Cristo. Abandonaban sus bienes y dejaban de lavarse. Iban de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo procesionalmente, desnudos hasta la cintura, y algunas veces enteramente desnudos, orando, recitando salmos y azotándose casi sin descanso
.
Cada látigo se componía de un palo en cuyo extremo se ataban tres tiras de cuero estrechas con nudos. Cada uno de ellos estaba atravesado en el centro por dos puntas metálicas, cortantes como navajas, que sobresalían en cada lado formando una cruz de longitud aproximada a un grano de trigo. Con este látigo se golpeaban su torso desnudo hasta convertirlo en una masa de carne hinchada y lacerada, que goteaba sangre abundantemente y salpicaba las paredes. Durante las flagelaciones pude ver las puntas de metal penetrar tan profundamente en la carne que era necesario tirar dos o tres veces con fuerza para poderlas sacar de donde habían quedado enganchadas.

Liber de rebus memoriabilioribus -Henrici de Hervordia ( (1300-1370)
Iniciaban su ritual leyendo textos sagrados, postrándose de rodillas y azotándose al ritmo de cánticos religiosos. Las mujeres que presenciaban el rito impregnaban sus vestidos en la sangre esparcida por el suelo para después extendérsela por el rostro y los ojos, creyendo que con ello quedarían liberadas de la peste. Las propias túnicas blancas de los flagelantes empapadas en sangre eran consideradas reliquias.


LOS MÉDICOS DE LA PESTE

Por su parte los científicos de la época si bien no negaron la intervención divina en la aparición de la epidemia, también buscaron sus causas en factores naturales , apareciendo los llamados Médicos de la peste, habitualmente voluntarios y de escasa formación médica, ya que la mayoría de los médicos y doctores de carrera habían muerto en la propia plaga o habían huido, y que como era poco o nada lo que podía hacerse para evitar la expansión de la enfermedad, solían dedicarse a verificar las infecciones.


Para poder ayudar a los apestados y evitar contagiarse, esos médicos se protegían con una esperpéntica vestimenta. Consistía en una larga túnica de tela gruesa encerada, una máscara con dos agujeros con lentes de vidrio ,que creían eran un eficiente amuleto contra el “mal de ojo”, ya que la muerte negra era considerada una plaga maldita, y nariz cónica provista de dos aberturas con forma de largo pico, similar al de un ave, que era rellenada con mirra, pétalos de rosas, hojas de menta u otras sustancias aromáticas, además de paja, cuya finalidad era filtrar el aire y mantener distancia respecto del enfermo para neutralizar el aire corrupto y que éste no se introdujera por sus fosas nasales. También portaban un enorme sombrero que protegía su cabeza y una larga vara o bastón de madera y guantes para no entrar en contacto directo con los apestados. Su aspecto grotesco advertía a los transeúntes, de forma indirecta, del peligro de contraer la enfermedad.


VÍDEO: 10 cosas que no sabías sobre la peste negra 

Fuentes: La peste negra, 1346-1353 - Ole J. Benedictow- Editorial Akal/ El general que se alió con las arañas- Ángel Sánchez Crespo-Gadarramistas Editorial-

19 de julio de 2021

LA TORMENTOSA HISTORIA DEL GATO


Una de las muchas, absurdas e increíbles historias cristianas se ocupa de explicar el origen del gato y para ello cuenta que Noé, en el Arca, observó que los ratones se habían reproducido a un ritmo vertiginoso, poniendo en peligro las provisiones embarcadas. Para evitarlo Noé pidió ayuda a Dios, quien le indicó que debía acariciar tres veces la cabeza del león. Así lo hizo y el león estornudó, y de sus fosas nasales surgió una pareja de gatos quienes de inmediato comenzaron a acabar con los ratones, exterminando a todos los que había en el Arca, salvo una pareja que Noé capturó y encerró para perpetuar la especie. 

Según esa historia, desde ese instante el gato se mostró engreído, altivo y arrogante y como castigo Noé lo ató al puente del arca cuando más arreciaba la tormenta. De este castigo proviene el terror que la mayoría de los gatos sienten por el agua.


Lo cierto es que el gato, inicialmente animal salvaje, se convirtió en doméstico cuando los egipcios hace unos 5.000 años lo utilizaron como cazador de ratones en los silos de grano. El gato tuvo status doméstico y divino simultáneamente, y así la religión del antiguo Egipto lo incluyó entre sus símbolos sagrados considerado como la reencarnación de los dioses en el trance de comunicarse con los hombres y manifestarles su voluntad. 

La diosa Bastet era protectora del hogar y simboliza la belleza y la fecundidad egipcia y la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad. Se la representaba bajo la forma de un gato doméstico, o bien como una mujer con cabeza de gato, que siempre lleva un sistro (instrumento musical) debido a que le agradaba especialmente que los humanos bailaran y tocaran música en su honor. También en el antiguo Egipto se colocaban a los niños medallas con la cara de Bastet, la diosa gata, para que los protegiera de las enfermedades.

Pero Bastet que se  caracterizaba por ser una diosa pacífica, al enfurecerse se convertía en una deidad femenina con cabeza de leona, y podía llegar a ser más violenta que otros dioses bélicos. Una personalidad, muy parecida a la de los gatos domésticos que los egipcios acostumbraban a  tener en casa.


Tal era el aprecio que inspiraba el gato entre los egipcios, que la muerte de uno de estos animales hacia que toda la familia que le había albergado le guardara luto, rapándose las cejas en señal de duelo, y tanto ricos como pobres embalsamaban y momificaban los cadáveres de sus gatos ( junto con ratones embalsamados, como alimento para su largo viaje al Más Allá) ,con el mayor lujo, envolviéndolos con un fino lienzo y colocándolos en sarcófagos de materiales valiosos, como el bronce e incluso la madera, todo un lujo en un Egipto tan pobre en árboles. En 1890 un equipo de arqueólogos hallaron en la ciudad de Bubastis amplias necrópolis con más de 300.000 momias de gatos. Impresionados por la supervivencia del gato, animal capaz de soportar numerosas caídas desde gran altura y salir ileso de ellas, los egipcios originaron la creencia de que el gato tiene siete vidas, e incluso nueve según otros.

La popularidad del gato se extendió rápidamente a través de las civilizaciones. Textos en sánscrito que cuentan más de dos mil años de antigüedad hablan del papel de los gatos en la sociedad india. En China, hace unos 2.500 años, Confucio tenía un gato como animal de compañía predilecto.

Dice la leyenda que los griegos, conocedores del valor del gato como cazador de ratones, intentaron comprar una pareja para hacerlos criar en Grecia; dada la naturaleza sagrada del gato los egipcios se negaron a esta transacción. Pero los griegos, a pesar de este argumento o quizá debido a él, robaron al menos seis parejas y las llevaron a Grecia. Algunos meses después nacieron las primeras camadas, y algunos años después, los criadores pudieron vender gatos a los Romanos, a los Galos y a los Celtas. La especie se extendió poco a poco por todos los países mediterráneos.


En los países nórdicos los gatos se asociaron en la mitología nórdica con Freyja diosa nórdica , que volaba cruzando el cielo montaba en un carro tirado por dos gatos, y considerada Diosa del Amor y la Belleza y una de las diosas de la fertilidad originales de la región. Patrona de los amantes jóvenes, Freya es vista como una fuerza del bien en el mundo, protectora de los débiles, sanadora, dadora de magia y fuente de amor y paz. Escucha las oraciones de quienes buscan el amor y los ayuda a encontrarlo. La gente la invocaba para obtener felicidad en el amor,​ asistir en los partos​ y para tener buenas estaciones.

Los celtas que creían que los ojos de los gatos representaban las puertas que conducían hacia el reino de las hadas; y también por los galos, que castigaban la muerte de un gato con el equivalente de una oveja y su cordero, o a la cantidad de trigo necesaria para cubrir completamente el cadáver del gato suspendido por la cola, con el hocico tocando el suelo.


En Europa, el hecho de que un gato se cruzara en el camino de una persona era signo de fortuna, pero su suerte cambió radicalmente cuando la Iglesia, en una más de sus interesadas interpretaciones, a mediados del siglo XIII, comenzó una terrible persecución contra ellos, considerando que las brujas se metamorfoseaban en gatos negros para pasar desapercibidas por la calle y eran en general la representación del diablo. A modo de ejemplo:
Año 1230: El Obispo de París, Guillermo de Auvenia, describe a Lucifer como un sapo o un gato.

Año 1233: Gregorio IX declaró que los herejes adoraban al demonio en forma de gato negro, lo que dio lugar a una persecución que se prolongaría durante varios siglos.

Año 1300: El Papa Clemente V acusa a los Templarios de brujería por adorar a un gato negro, y realizar prácticas sexuales anormales.

Año 1484: El Papa Inocencio VIII (inquisición) alentaba el sacrificio de gatos quemándolos en fiestas populares. También se sacrificaba a cualquier médico naturalista que pretendiera utilizar hierbas curativas.

Señal de satanismo era que los gatos no obedecieran al hombre que había sido creado a imagen y semejanza de Dios, implicando esta actitud que fueran siervos e instrumentos del demonio. También eran una señal sus maléficos ojos brillaban en la oscuridad, dado que esto tenía que ser obra del diablo. Además, de noche abandonaban sus casas en las ciudades y salían a los bosques, por lo que debían ser hijos de la oscuridad y de un mundo tenebroso. Por si fuera poco, en los cementerios había gatos, por lo que deducían que el espíritu de los muertos se había apoderado de ellos.

No fue en absoluto ajena a la decisión de Iglesia sobre la eliminación de los gatos, su interés en acabar con símbolos , creencias y cultos paganas de los países nórdicos, existentes durante la Edad, entre ellos, Freya, diosa del amor y de la curación según la mitología nórdica , cuyo carro era tirado por dos gatos . Los gatos pasaron, según la Iglesia, a tirar de carros de seres diabólicos.

Por todo ello, había que matar a los gatos, que a los 9 años se convertirían en brujos poderosos. La ignorancia llegó a justificar que cuando los gatos eran arrojados desde lo alto de las torres de las iglesias y no se mataban porque caían de pie, lo era en realidad porque eran salvados por el diablo. Así, la posesión de un gato bastaba para acusar a una persona de brujería; y si además era un gato negro, la condena era segura.

Había recompensas económicas por la entrega de gatos muertos para ser quemados en hogueras. En algunas ciudades existía un día especial dedicado al rito. Así, en Inglaterra, Francia y Alemania, en el día de Todos los Santos, se iniciaban las fiestas populares con la quema de cajas y sacos llenos de gatos vivos. En Escocia, los gatos eran empalados y asados vivos durante dos días, en una ceremonia llamada "La cena del diablo". En París, durante la noche de San Juan, se quemaban gatos vivos en presencia del Rey, hasta que Luis XIV prohibió estas hogueras. En las ferias de los pueblos se incluía el tiro al gato como entretenimiento (metían al gato en un canasto y había que atravesarlo disparándole flechas).


En el año 1400, el gato estuvo a punto de extinguirse en Europa, y su aniquilamientos fue de tal magnitud que cuando la peste negra negra azotó Europa en el siglo XIV, causando más de veinticinco millones de muertos, apenas sí quedaban ejemplares para luchar contra las ratas, principales propagadores de la enfermedad. Y sin ninguna duda, la plaga fue tan devastadora debido al desenfrenado exterminio de los gatos.No fue si no a partir del siglo XVIII , cuando el gato vuelve a conquistar parte de su antiguo prestigio, y no sólo se utiliza como cazador de roedores e insectos, sino que su belleza lo hace protagonista de cuadros, muy especialmente de los de la escuela inglesa, y de motivos escultóricos.



La dualidad del gato como símbolo de la divinidad y de la representación demoníaca, ha dado lugar a multitud de supersticiones , la mayoría muy conocidas, relacionadas con dicho animal, según se le considere representante de la mala o la buena suerte, según la circunstancia o lugar en que naciesen. Así, el gato negro no siempre es considerado presagio de mala suerte, sino al contrario; su misterioso y especial comportamiento ha servido para creer que poseen poderes extrasensoriales por lo que son excelentes mediums y captan con facilidad la presencia de espíritus, y han servido tanto como componentes de pócimas secretas para curar enfermedades , como a los marineros para predicción del estado futuro del mar.


Fuentes: Las cosas nuestras de cada día- Charles Panati- Editorial Círculo de Lectores / ¡ Toquemos madera! - Margarita Candón y Elena Bonnet -Editorial Círculo de Lectores..

20 de junio de 2024

LA EDAD MEDIA : HIGIENE Y OLOR

Mapa de Europa en 1300

La Edad Media y el feudalismo

El feudalismo fue un sistema social, político y económico que predominó durante la Edad Media, una de cuyas características principales era  la muy descentralización del poder ejercido a través de nobles organizados en feudos (1) (de donde procede el nombre de feudalismo , otorgado mediante vasallaje (2)

Feudo

(1) Feudo o señorío: Es la unidad básica de producción, un gran territorio formado por las tierras otorgadas por un rey o por un noble en virtud de un pacto de fidelidad estableciéndose un vasallaje., y que eran trabajadas por campesinos y siervos a su cargo. El señor feudal tenía total autoridad para dictar leyes, impartir justicia sobre sus habitantes y cobrarles impuestos. En cada feudo había un castillo, que era la residencia del señor, varias aldeas de campesinos, tierras de cultivo, pastos y bosques y los medios de producción (molino, fragua, horno, lagar…), que los campesinos podían utilizar previo pago (derechos de monopolio) .

Las tierras se dividían en reserva señorial y mansos. La reserva señorial o dominio era la parte de la tierra que comprendía las mejores tierras de labor y explotaba por le propio señor y trabajada por siervos, que tenían la obligación de contribuir a la economía del señor mediante tiempo de trabajo.Todos los  cultivos que se obtenían en ella pertenecía en su totalidad al señor. Los mansos, eran las tierras que le señor concedía a los campesinos para su sustento. A cambio de estas tierras los campesinos tenían que pagar al señor unas rentas que podía ser en dinero o en especie ,por ejemplo parte de la cosecha, determinados frutos o animales (cerdos, pavos, etc) entregados una vez al año, así como días de trabajo obligatorio para el señor feudal, y un diezmo a pagar a la Iglesia correspondiente a la décima parte de sus ingresos para "ser utilizados al servicio de Dios".

Los bosques eran propiedad exclusiva del señor feudal y él era el único que podía cazar en ellos aunque los demás podían aprovecharse de la madera caída y de los frutos caídos de los árboles No obstante cuando los campesinos querían cazar o coger leña en él debían pedir permiso y pagar un impuesto, .al igual que por el uso de los prados comunales. Además, los señores cobraban impuestos a los comerciantes cuando atravesaban sus dominios (peaje) y cuando cruzaban los puentes (pontazgo).

Relaciones de vasallaje

(2) Vasallaje : Sistema de relaciones personales propio de la Edad Media por el cual se establecían lazos de dependencia y fidelidad. Estas relaciones se daban entre el rey y la nobleza y entre los nobles y grupos sociales inferiores mediante la celebración de una ceremonia .
La ceremonia
La ceremonia se iniciaba con el homenaje, que se realizaba en la torre del homenaje del castillo. El vasallo se colocaba de rodillas, con las manos en posición orante entre las de su futuro señor (inmixtio manum) y le declaraba su voluntad de ser vasallo. 
 El vasallo decía:

Señor me hago hombre vuestro. 
Y el señor le respondía:

Os recibo y tomo por hombre.

Luego el vasallo juraba fidelidad al señor, de pie y con la mano sobre los libros sagrados. Así, además de prometerle fidelidad, le ofrecía ayuda militar y consejo en el gobierno y decía:

Yo, te seré fiel a ti, con fe recta, sin males artes, como un hombre debe serlo para con su señor, sin engaños a sabiendas.

A continuación se daba el osculum (beso), el señor aceptaba dicha fidelidad y se comprometía también, manifestando:

Os recibo y tomo por hombre y os beso en señal de la fidelidad.
Finalmente se realizaba la investidura, la entrega por parte del señor de un objeto simbólico, que representa la concesión material que se va a dar al vasallo. Es decir, se produce la parte de la ceremonia del señor al vasallo, que representaba la entrega de un feudo (dependiendo de la categoría de vasallo y señor, podía ser un condado, un ducado, una marca, un castillo, una población, o un simple sueldo; o incluso un monasterio si el vasallaje era eclesiástico) a través de un símbolo del territorio o de la alimentación que el señor debe al vasallo -un poco de tierra, de hierba o de grano- recbiendo posteriormente el espaldarazo, en el que el vasallo recibe una espada (y unos golpes con ella en los hombros), o bien un báculo si era religioso.

Pirámide social en el feudalismo

Estamentos Privilegiados
Rey: La figura central de la pirámide, con autoridad divina y responsabilidad de administrar justicia.
Alta Nobleza: Príncipes, condes, duques, marqueses, y otros nobles de alta jerarquía.
Alto Clero: Cardenales, obispos, abades, y otros líderes religiosos de alto rango.
Baja Nobleza: Caballeros, hidalgos, y otros nobles de menor rango.

Estamentos No Privilegiados
Bajo Clero: Cura, frailes, monjes, y otros miembros del clero de menor rango.
Comerciantes, Artesanos y Campesinos Libres, : Los primeros se ocupan de las  actividades económicas y  comerciales, mientras los campesinos libres  que representaban  el 90% de la población se dedicaban mayoritariamente al trabajo agrícola en tierras que no eran de su sino en el feudo del señor trabajando sus campos estableciendo una relación de vasallaje(1) que incluía el pago de unas rentas en dinero o especies al señor y un diezmo  a la iglesia. Podían abandonar el feudo y decidir sus actos personales., y tener propiedades bajo la jurisdicción del señor feudal.
Siervos:  Eran el escalón más bajo de la pirámide  social medieval, compuesto por trabajadores agrícolas que a diferencia de los campesinos libres estaban sometidos completamente a la autoridad del señor.Ligados a la tierra  no podían abandonar el feudo, ni casarse sin su permiso y su condición social pasaba de padres a hijos.. Trabajaban para el señor que a cambio los mantenía y alimentaba.

 

VíDEO: Pirámide social feudal

La higiene y el olor de la Edad Media

Cuando se habla de la sociedad de la Edad Media  vienen a la mente imágenes de batallas campales, justas multitudinarias y asedios a castillos, y tambien de  como la falta de higiene ,el mal olor y  la suciedad, este último extremo absolutamente errónea de lo que ocurría en esta época mal llamados «Edad Media», interpretado de forma peyorativa y repleta de tópicos y leyendas en el Renacimiento , cuando la realidad histórica demuestra que se trata de una época  que fue decisiva para la construcción de lo que hoy es Europa , una época de esplendor intelectual, espiritual y artístico que muchos  desinformados todavía se empeñan en calificar de «oscura», y que así ha sido representada en libros, películas y series de televisión.

Un ejemplo de ello se encuentra en la adaptación al cine de la novela histórica El nombre de la rosa, escrita por  Umberto Eco, que serviría como uno de los mayores pilares para instalar ese feísmo y deformación sobre la época ,. en la se caracteriza a la Edad Media como sucia con esa basura que cae de una trampilla del siniestro monasterio, con las caras embarradas y llenas de estiércol y ropas sucias y hechas jirones de muchos de los personajes populares en un ambiente miserable.Se trata de una una buena películo pero con graves errores en su ambientación. 

VÍDEO: El nombre de la rosa -Análisis histórico

Lo cierto es que la suciedad y los malos olores en la Edad Medía existían pero eran inevitables  en  una sociedad mayoritariamente agraria en un mundo ligado al campo, al estiércol y al ganado y también a las actividades que producían mal olor como las tintorerías, las curtidurías de piel, los mataderos o los ceramistas con el plomo, pero aunque la gente estaba acostumbrada a ello  eran conscientes de que ese ambiente poco higiénico y un cuerpo y ropas sucias propiciaban la enfermedad y el contagio , y por ello se preocupaban , dentro de sus posibilidades, por mantener limpias las calles y sus viviendas y cuidar su aseo personal y la limpieza de la ropa de acuerdo con las posibilidades que les permitía su estamento social , en su inmensa mayoría campesinos libres y siervos situados en el  escalón más bajo de la pirámide social.

Para su higiene personal esta mayoría utilizaba para su higiene agua fría conservada en pequeños recipientes, lavándose  “por parroquias”(por partes) , de acuerdo con el agua de que disponían , recogida  en  manantiales, ríos, lagos, pozos y cisternas, que generalmente se encontraban lejos de la aldea lo cual  no permitía su transporte en grandes cantidades y permitirse el lujo de baños , que quedaba reservado para los altos estamentos  .  Y se utilizaba agua fría porque  para calentar el agua para el baño   porque no podían permitirse la gran cantidad de leña necesaria y el importante desembolso económico cuando debía comprarse o pagar un impuesto al señor feudal por su recogida..

Por todo ello lo habitual era que que se lavaran con agua fría las manos y la cara al levantarse y  las zonas sudadas y sucias a la vuelta del trabajo utilizando para ello una palangana o barreño ,que servía también  para antes de acostarse  lavarse las piernas y los pies evitando manchar las sábanas,  que tenían que durar limpias el mayor tiempo que pudieran, porque era más engorroso lavar una sábana que una camisa. Además.los vestidos,diferenciándose el del día a día y el  de los domingos para ir a misa, y la ropa de casa (manteles, pañuelos y ropa de cama) eran  , especialmente para la gente humilde eran unos bienes muy  preciados que debían ser objeto de especial cuidado.  Además de la limpieza corporal se recomendaba también la del pelo, al menos cada tres semanas, con agua y hierbas medicinales , peinándose cada día,  así como  la depilación del vello y el afeitado. 

La gente de la Edad Media también usaba aguas aromáticas, jabones y perfumes, estos últimos muy diferentes entre la gente humilde y los que vivían en la ciudades , y personas nobles o de alto poder económico.Estos últimos usaban perfumes muy caros porque utilizaban sustancias muy difíciles de conseguir y de precio muy elevado, mientras que la gente humilde del campo utilizaba las aguas olorosas, que eran muy fáciles de hacer, siendo los elementos más utilizados para crearlas el romero, las flores de jara y el laurel,  especies que  crecen en abundancia en el campo. Para los perfumes usaban el benjuí, el estoraque y el almizcle, entre otras especies. También preocupaba el mal olor corporal producido por la sudoración existiendo numerosos tratados, recetarios y costumbres para evitarlo . Por ejemplo Trota de Salerno, médica italiana de mediados del siglo XI, recomendaba a las mujeres cuya transpiración era demasiado intensa que se limpiaran con "un paño humedecido en vino, en el que se habrían hervido hojas de arándanos y moras.

En esa época fueron las mujeres las encargadas de transmitir oralmente todo tipo de recetas para el aseo y embellecimiento personal, por ejemplo para fabricar jabones, ungüentos o cosméticos. Ellas también daban o traspasaban consejos para el cuidado bucal, como lavarse y blanquear los dientes, o recomendaciones para el aseo capilar, para el cual utilizaban el agua de lejía, y ya en el siglo XI se diaponía de recetas para teñir el cabello de rubio, negro y rojizo. Igualmente, existían ungüentos para la alopecia, hidratación facial y de manos, blanqueamiento de piel e incluso quitamanchas para la ropa de color y guías para la limpieza en seco.

También los hombres y mujeres medievales  eran conscientes de la importancia de una buena y sana dentadura, y abundaban los consejos para cuidarla porque sabían  que en caso contrario sus complicaciones dentales serían tratadas por barberos, que manipulando pinzas y tenazas y sin ningún producto anestesiante eliminaban el dolor mediante la extracción de las piezas dentales afectadas.Gilbert el inglés, un médico del siglo XIII, recomendaba frotarse los dientes con polvos hechos de hierbas, como la menta, también que se secaran los dientes después de comer con un paño de lino seco, “para que no se pegara la comida y se produjera podredumbre”. En Gales la costumbre era limpiarlos con brotes de avellano y secarlos y frotarlos hasta que brillaran, y en la Península Ibérica se solía utilizar para su higiene un trapo de lino seco y cenizas de romero. Fue sin embargo un cirujano francés, Guy de Chauliac (1300-1368), quien más y mejor se dedicó a la dentadura de sus contemporáneos y sus recomendaciones van desde evitar los alimentos de fácil tendencia a la putrefacción hasta su limpieza con una mezcla de miel, sal quemada y una pizca de vinagre. 

Tampoco es cierto la firmación de que en esa  época ”los cristianos eran muy sucios” y que “no se bañaban más de dos a tres veces al año” (1), y que esa falta de higiene fue lo que durante la epidemia de la Peste Negra supuso que  los musulmanes y los judíos, que tenían “hábitos de aseo personal”, pudieron sobrevivir., aunque la realidad es el número de  musulmanes y  judíos muertos fue igual que el de los cristianos. El  estar limpio o sucio es una opción personal apicable tanto en el mundo cristiano, judío o musulmán , y la enfermedad no tuvo preferencias y daba igual que esa persona estuviera limpia o sucia.

(1) Ya hacia 965 , Ibrāhīm  tomó fragmentos de las crónicas del comerciante Abraham ben Jacob (siglo X) para desacreditar a los cristianos y  escribe sobre los soldados cristianos «francos»:

No se limpian ni se lavan al año más que una o dos veces, con agua fría. No lavan sus vestidos desde que se los ponen hasta que, puestos, se hacen tiras; creen que la suciedad que llevan de su sudor proporciona bienestar y salud a sus cuerpos. Por otra parte sus ropas son en extremo delgadas, hechas jirones, mostrando por entre las aberturas lo más de su cuerpo
Por su parte Abdullah (hacia 1068) escribe algo muy parecido a lo escrito por Ibdrahim, pero refiriéndose a los cristianos de la Península Ibérica, llamados por aquel entonces galaicos:

Sus soldados […]. No pueden verse gente más sucia, más engañosas o más viles: ignoran la limpieza, sólo se lavan una vez o dos en el año, con agua fría. Nunca limpian su ropa, que las llevan continuamente hasta que se caen a girones»

LOS BAÑOS PÚBLICOS


La falsa idea relativa a la falta de higiene personal y suciedad de la Edad media tiene lugar con el Renacimiento y su errónea idealización del mundo antiguo y surge en contraposición a una supuesta Antigua Roma más cívica y salubre, parte de cuya población  utilizaba  los baños públicos (Termas) para su limpieza 

Terma romana

La terma romana 

Aunque los baños públicos romanos , como las termas de Caracalla, son una excepción por tamaño en el mundo romano, lo certo es  que no eran tan idílicos como se presentan porque si bien indicaban una preocupación por la higiene y la apariencia exterior, los baños públicos y sus piscinas de agua corriente tenían todos los problemas imaginables de higiene, cuando eran utilizadas simultáneamente por una multitud, que llegaba a ser de cinco mil personas por por hora. Además, aunque ya en la época de los romanos hay referencias al sapónica, un primitivo jabón a base de lípidos y sales alcalinas  era usado para el lavado de la ropa y no para lavarse, sino como tinte de pelo, mientras que en  en la alta Edad Media ya se usaba el jabón para el lavado de ropa y la higiene personal sindo de uso generalizado en toda Europa 

Baños árabes

Los baños árabes


Los árabes tenían el Hammam o baños árabes  heredados por  de las termas romanas, que proliferaron rápidamente por todo Al-Andalus, un  territorio de la península ibérica que estuvo bajo el poder musulmán durante ocho largos siglos (711-1492), hasta el final de la “Reconquista”,.siendo  lugares de encuentro social donde los ciudadanos ,en turnos que separaban a hombres y mujeres, acudían regularmente a lavarse, cortarse el cabello, recibir masajes y, simplemente, relajarse.los baños públicos , con un ritual de limpieza  según las creencias del Islam. 


Los baños públicos cristianos

A los cristianos de la Edad Media,  salvo excepciones como ha ocurrido en todas las épocas, les importaba su apariencia exterior y cumplían unas normas de higiene muy superiores de lo que imaginamos, tanto en forma privada como se ha indicado anteriormente como también utilizando  baños públicos los que podían permitírselo ,  que  se mantuvieron en los reinos cristianos medievales, aunque alguna leyenda que  tomó forma durante la Ilustración,sostiene que el rey Alfonso VI ordenó la prohibición y destrucción de todos los baños públicos.
 
Dice la leyenda que Alfonso VI tras varias derrotas contra los musulmanes, hecho que que se relata en la Estoria de España, (siglo XIII), que a su vez obtiene datos de la obra, con pasajes más o menos fantasiosos, de Lucas de Tuy, Chronicon mundi, 1236:
«Y preguntó el rey Alfonso a sus sabios, por qué los soldados no podían soportar el esfuerzo del ejército. Ellos respondieron: porque están allí en los baños y los vuelven débiles. Entonces el rey hizo destruir los baños de su reino, y que los soldados sudaran con varios ejercicios.»
Otro error era suponer  que si las ciudades del Renacimiento sufrían problemas de limpieza y canalización de aguas, las del Medievo no podían ser mejores o iguales , agrvando la situación propagando la idea de una Iglesia cristiana rigurosa y puritana, que prohibía la desnudez y consideraba el baño público pecaminoso por incitar el pecado de lujuria. Sin embargo moralistas y clérigos no daban tanta importancia a los cuerpos desnudos, y si levantaban la voz contra los baños de inmersión en «termas» era por considerarlos lugares de relajación moral o de disfrute.

Lo cierto es que el uso de los baños públicos en la Edad Media presentaba un problema  moral que nada tenía  que ver con la higiene, sino con la promiscuidad y su mala utilización, supuesta o real , porque en esos baños sus usuarios se  introducían en grandes tinajas de madera, a menudo dos o tres personas , incluso  hombres y mujeres juntos, siendo habitual  que comieran o bebieran dentro de las propias tinas, que se tapaban con una sábana para que no escapara el calor, situación agravada con la asistencia de prostitutas y clientes que convertían el baño público en un prostíbulo..

Sobre ello, ya en el siglo XVI, el fraile Luis de Escobar en 1526 escribe en su obra  Las respuestas quinquagenas , que en los baños :

Solían siempre hacellos
en ciudades principales
y por bienes comunales
guardallos y sostenellos
los sanos se recreaban
y los dolientes sanaban
y otros bienes muchos más
que dice Santo Tomás
que en los baños se encontraban
mas también hay grandes males
que del mucho uso resultan,
que en los que en ellos se juntan/
hacen pecados mortales.
Que se hacen lujuriosos,
delicados y viciosos/ con achaque de salud,
quedan flacos, sin virtud, cobardes y temerosos

Por su parte Cristóbal de Castillejo, en la primera mitad del XVI escribe en su poema erótico Estando en los baños:

Vienen de todos los estados
tras estos locos placeres
muchos mal aconsejados
frailes, clérigos, casados
hombres varios, y mujeres»

Los baños calientes o de vapor se fueron cerrando a finales del siglo XV y principios del XVI por varias causas, siendo las principales el aumento alarmante de la promiscuidad sexual , la condena religiosa,la idea de que eran puntos de propagación de enfermedades, la progresiva transformación demográfica y urbana y porque el mantenimiento de los baños requería un alto consumo de agua y de leña. Médicos y eruditos desaconsejaron (que no prohibieron) estos baños artificiales, salvo para usos terapéuticos. En el caso de usarse para el aseo debían tomarse ciertas precauciones.

Fuentes: Gente de la Edad Media- Robert Fossier-Editorial Taurus/ Para acabar con la Edad Media -Regine Pernoud- Editorial José J. de Olañeta / El olor de la Edad Media- Javier Traité y Consuelo Sanz de Bremond-Editorial Ático de los Libros /Lo limpio y lo sucio: la higiene del cuerpo desde la Edad Media- G. Vigarello-. Alianza, Editorial

18 de mayo de 2024

SUDORES : GRIEGO, ROMANO E INGLÉS

  

EL SUDOR

El sudor es una sustancia líquida producida por las glándulas sudoríparas. Está compuesto de agua en un 99%. El resto son sales (sobre todo cloruro sódico) y algunas sustancias excretadas por las glándulas. 

Las transpiración 
La secreción del sudor  se produce básicamente por tres causas :

1.  Temperatura externa : La temperatura ambiental afecta a nuestro termostato interno y este es el motivo de por qué sudamos cuando tenemos calor.

2. Ejercicio físico: Correr o hacer cualquier otro deporte que revolucione nuestro aparato locomotor hará que incremente la transpiración.

3. Situaciones de estrés: La tensión emocional, la ansiedad o el nerviosismo hacen que se acelere nuestra respiración y se acelere el rítmo cardíaco. Como consecuencia, la temperatura corporal aumenta y las glándulas sudoríparas producen sudor para rebajarla.

Objetivos del sudor 

El sudor producido por las glándulas sudorípedas tiene al menos cuatro objetivos que benefican a nuestro cuerpo:

1. Eliminar las sustancias de desecho. Es una manera de eliminar toxinas de nuestro organismo hacia el exterior. 

2.  Mantener el pH 5.5 de la superficie de la piel. 

3. Ayudar a mantener la termorregulación , un proceso esencial para la supervivencia humana,  manteniendo  estable la temperatura corporal, evitando un sobrecalentamiento del organismo . 

4. Hidratar la capa córnea. Algunos de sus componentes son parte del llamado NMF (Natural Moisturizing Factor) que es el factor hidratante natural de la piel.   

Las glándulas sudoríparas

Son de dos tipos: ecrinas y apocrinas.
1.  Las glándulas sudorípadas ecrinas:  son la mayoría y se encuentran distribuidas por casi toda la superficie corporal. Constan de un ovillo productor de sudor del que sale un conducto excretor, desembocando directamente en la superficie de la piel.Son muy abundantes en la cara (unas 300 glándulas /cm2) y en los pies (unas 800 glándulas/cm2).
Las glándulas sudoríparas ecrinas segregan un sudor inodoro, incoloro y acuoso que es el que entre otras funciones fundamentalmente ayuda al cuerpo a regular su temperatura, eliminando el calor por medio de la evaporación. Por lo general, este tipo de sudor es el que se ve involucrado en los problemas de hipersudoración. Las glándulas ecrinas se localizan prácticamente por toda la superficie cutánea. Constan de un ovillo productor de sudor del que sale un conducto excretor. Desembocan directamente en la superficie de la piel. Son muy abundantes en la cara (unas 300 glándulas /cm2) y en los pies (unas 800 glándulas/cm2).
El sudor ecrino está compuesto en un 99% por agua, y el otro 1% por una serie de elementos (cloro, sodio, urea, amoniaco, ácido láctico, proteínas...) y no huele, salvo que se mezcle con bacterias de nuestra piel dando origen a compuestos malolientes como amoníaco, aminas, ácido butírico o derivados sulfhídricos.

Los pies huelen especialmente porque en ellos hay una mayor concentración de glándulas sudoríparas, aproximadamente unas 500-740 glándulas ecrinas por centímetro cuadrado frente a las 130-190 que puede haber en la espalda. A la densidad de glándulas sudoríparas hay que añadir las condiciones "ambientales" de los pies: se trata de un entorno con humedad, poco ventilado y lleno de recovecos (los espacios interdigitales) donde las bacterias encuentran un lugar idóneo para alimentarse y reproducirse.
2. Las glándulas sudoríparas apocrinas: se encuentran principalmente en las axilas y en la zona genital. El fluido que producen es más denso y con más cantidad de ácidos grasos y otros lípidos, de tal forma que cuando entra en contacto con las bacterias que se encuentran en la superficie de la piel se metabolizan y produce el olor corporal.

El sudor llamado apocrino, aparece en la pubertad y está controlado hormonalmente. Este sudor de aspecto lechoso es especialmente atractivo para las bacterias, porque es más rico en grasa que el sudor ecrino. Las glándulas apocrinas que generan este tipo de sudor se encuentran principalmente en las axilas, aréolas, genitales y en el ano.


Ambas glándulas , ecrinas y apó uncrinas se activan por medio del sistema nervioso, que suele responder a una variedad de estímulos, incluyendo principalmente el aumento de temperatura corporal, pero también cambios hormonales, las emociones y la actividad física.

El sudor recién producido es inodoro pero la secreción de las glándulas sudoríparas apocrinas contiene sustancias que cuando son metabolizadas por la flora bacteriana cutánea aeróbica y/o anaeróbica, genera metabolitos volátiles que son los responsables del olor de cada individuo, entre ellos  los olores poco agradables o desagradables que puedan emitirse por algunos individuos. Estos olores de la transpiración difieren en función de varias circunstancias como el alimento consumido, medicamentos, la higiene personal, productos para reducir la secreción sudorípara, o el uso de desodorantes perfumados cuando se intenta camuflar el olor, mezcla que a veces da como resultado un olor tan desagradable o más que el que  quería evitarse. Las vestimentas pueden influir en estos olores, debido a la capacidad diferente que tienen las fibras de los diferentes tejidos para albergar a bacterias componentes de la flora cutánea. 

A nivel evolutivo, las glándulas apocrinas fueron las primeras en aparecer. En los humanos, su presencia se ha limitado a la zona preumbilical, areola, axilas, pubis, escroto, región perianal, párpados y canal auricular. En cambio, las glándulas ecrinas aparecieron más tarde en la evolución filogenética, y se encuentran distribuidas a lo largo de toda la superficie del cuerpo. Por este motivo, las apocrinas son mucho menos numerosas que las ecrinas.

Un adulto puede producir alrededor de medio litro de sudor por hora. En condiciones de esfuerzo intenso/deporte y calor se pueden producir 3-4 litros en una hora,  por lo que para evitar un golpe de calor hay que reponer el agua perdida aen el sudor  para evitar deshidrataciones y pérdida de sales.

Atletas griegos compitiendo/ gladiadores/Strigil y recipiente

EL SUDOR DE ATLETAS Y GLADIADORES
Los antiguos griegos no solo admiraban a sus atletas y los veían como celebridades a los que venerar, sino que pensaban que su sudor era un componente esencial  junto al aceite de oliva de un producto con propiedades curativas.  Esos atletas competían desnudos como una celebración del físico masculino y como un homenaje a los dioses y no concebían salir a competir sin previamente aceitarse el cuerpo hasta quedar relucientes. El aceite ayudaba a calentar y flexibilizar los músculos antes de la competición y además  protegía la piel del sol . Al concluir las competiciones , los atletas removían y raspaban  el aceite y el sudor de su cuerpo con un raspador de metal llamado strigil . La mezcla resultante de sudor, polvo y aceite usados se conocía como gloios. Los esclavos recolectaban estos raspados y los acumulaban en frascos que luego se vendán como medicina, un ungüento tópico curativo para los dolores y molestias, en especial para tratar inflamaciones.
Por su parte, en Roma el gladiador era a la vez una estrella y un individuo en el que la sociedad veía al mismo tiempo, un asesino y una víctima, un suicida y un cadáver ambulante, pero su sudor era valioso. Como ocurría con los atletas griegos, era utilizado como unguento tópico. Las mujeres adineradas romanas compraban frascos de ese sudor y tierra raspados de la piel de los combatientes ,empleándolo como crema para suavizar la piel y  mezclado con aceite de oliva y perfumes también como cosmético, aunque . el sudor más codiciado y caro era el  de los  gladiadores triunfantes , utilizado como  afrodisíaco que incrementaba la potencia viril.
Retratos de Arturo Tudor , Catalina de Aragón Y Enrique VIII 

EL SUDOR INGLÉS

Hacía más de un siglo que Londres no contemplaba una boda real tan grandiosa y espectacular. Ese matrimonio, nacido de una lujosa ceremonia celebrada en la catedral de San Pablo el 14 de noviembre de 1501, estaba destinado a cambiar el rumbo de la historia de Inglaterra y a consolidar la dinastía Tudor. Al menos así lo pensaba el monarca Enrique VII, después de haber logrado una alianza con Castilla mediante el enlace de su hijo mayor, Arturo, y la princesa Catalina de Aragón, hija de Fernando e Isabel, los Reyes Católicos. Él tenía 15 años y ella a punto de cumplir 17. Sin embargo, todos esos planes se desmoronarían solo cinco meses más tarde, cuando una desconocida enfermedad acabó con la vida del joven Arturo. Esa enfermedad , muy contagiosa y de elevada mortalidad, que causaba la muerte en horas tras el contagio se conoció con el nombre de sudor inglés y también como enfermedad del sudor, sudor anglicus y pestis sudorosa, nombre derivado de la sudoración profusa y pestilente que , entre otros síntomas presentaban los enfermos. 

Lamuerte de Arturo Tudor y el posterior matrimonio de Catalina con Enrique VIII , hermano del fallecido , supondrían un cambio en la historia de Inglaterra, tanto a nivel político como religioso

La Rosa roja de la Casa de Lancaster /La Rosa Blanca de la Casa de York
EL SUDOR INGLÉS

Las primeras referencias sobre el sudor inglés aparecen en una epidemia que en el año 1485 afectó a la flota que transportaba a las tropas del Duque de Richmond en el contexto de La guerra de las Dos Rosas una guerra civil  que enfrentó intermitentemente a los miembros y partidarios de la Casa de Lancaster  contra los de la Casas de York  entre 1455 y 1487. La epidemia se extendió por toda la flota y después a su llegada a los puertos ingleses contagió pueblos y ciudades. Tras registarse cinco oleadas de la epidemia en 1485, 1508, 1517, 1528, y 1551, con duración de dos a seis meses cada una en un período de 66 años, desapareció, sin conocerse la causa, en 1552. 

La nueva enfermedad encontró un terreno abonado: insalubridad de los pueblos medievales, higiene individual deficiente, hacinamiento y una ciudad como Londres sin alcantarillado, acueducto o servicios sanitarios, y con calles estrechas, no pavimentadas, y convertidas en cloaca para el hombre y los animales de tracción. Así, en este contexto donde la peste negra había estado presente, y que sufría el tifus, el sarampión, la viruela, la sífilis y la disentería, es de suponer que era responsable de un ambiente de paranoia colectiva que alcanzó su paroxismo con la llegada del desconocido, terrible y mortífero sudor inglés. 

Aquellas epidemias sucedieron en una época de confusión y de agitación religiosas, marcada por el rompimiento de Inglaterra con la Iglesia Católica,el cierre de sus monasterios y la protesta de Martín Lutero en 1517 que desencadenó la Reforma. Con este telón de fondo,  episodios, que, una vez más,  encontraon una interpretación religiosa, un castigo de Dios por haber perseguido la Palabra de Dios o por su desobediencia y haber abandonado las enseñanzas de la iglesia tradicional. 


El médico Thomas Forestier, oriundo de Normandía, que se encontraba en Londres  en aquel momento,  aportó la primera descripción de esta novedosa epidemia que duró hasta que en 1552 desapareció de manera repentina. En un corto manuscrito publicado en 1490  Forestier hizo énfasis sobre la brevedad, la intensidad y la letalidad de la enfermedad, así como sobre su impacto demográfico y perfil epidemiológico. Constató que ''el exterior es calmado, el interior excitado [...], el calor en esta fiebre pestilente muchas veces no parece excesivo para el médico y el sudor en sí tampoco es muy caliente [...]. Pero los enfermos exhalan vapores fétidos, corruptos, pútridos y nauseabundos cerca de la región del corazón y de los pulmones [...]. Hay ''sudoración profusa y fétida ( de ahí el nombre pestis sudorosa), enrojecimiento de la cara y de todo el cuerpo [...] mucha sed, fiebre alta, dolor de cabeza y a veces manchas negras en la piel [...]'', y la muerte sobrevenía porque el corazón estaba ''dominado por los venenos pestilentes''. Además algunos morían de manera súbita en la calle mientras caminaban o conversaban, y sus víctimas podían ser miembros de la aristocracia, comerciantes, ricos o pobres. 

Por su parte el médico inglés John Caius , describía los siguientes síntomas de la enfermedad:  comienzo muy agudo con una sensación de temor irrefrenable; escalofríos muy intensos y vértigos; cefalea y dolores muy fuertes de cuello, hombros y miembros superiores e inferiores; y un gran cansancio. Este inicio de la enfermedad duraba entre 30 minutos y 3-4 horas y a continuación se pasaba a un cuadro de fiebre y sudoración muy profusa (el signo más llamativo, de ahí su nombre) con olor fétido. Un poco más tarde aparecía una sensación de terrible calor, cefalea irresistible, delirio, taquicardia y sed muy intensa. Posteriormente, surgía dolor cardíaco, dificultad respiratoria, letargia y colapso con fallo multiorgánico. Era tan fulminante que el enfermo moría en menos de 24 horas y los que sobrevivían no quedaban inmunizados. Desde el punto de vista epidemiológico hay que señalar que se daba con mayor frecuencia en verano e inicios de otoño y, curiosamente, afectaba muy poco o prácticamente nada a los niños.

Esa misteriosa y letal enfermedad contaba con unas características poco corrientes. No atacaba a los bebés ni a los niños pequeños, y sus víctimas eran, mayoritariamente, varones jóvenes, sanos y fuertes de buena posición económica. 

Los síntomas podían confundirse econ un proceso gripal (palidez, debilidad, estremecimiento, frío y accesos de fiebre), salvo porque pasados solamente uno o dos días el sujeto o moría o mejoraba de forma casi inmediata.
 

No era el morbus pauperum o morbo de los pobres, sino un verdugo y el flagelo de las clases sociales más privilegiadas, como la nobleza, la realeza, el clero y la comunidad universitaria. Lejos de propagarse entre los más débiles y mal alimentados, la enfermedad se focalizó en las clases sociales altas y medias: los primeros en morir en Londres fueron el Lord Mayor (el alcalde) y sus concejales. Lo más sorprendente es que, según las crónicas, esta primera epidemia no tuvo su réplica en ningún otro rincón de Europa, ni siquiera en los vecinos territorios de Escocia e Irlanda. Entre el mito y la realidad, se llegó a sostener que ningún extranjero residente en Inglaterra fue contagiado por la extraña enfermedad

Pero además de selectiva, la epidemia destacó sobre todo por su alta letalidad: algunas ciudades inglesas perdieron más de un tercio de sus habitantes. Los síntomas, no en vano, eran muy distintos a la otra enfermedad conocida, la peste bubónica, capaz de provocar tantas muertes en tan poco tiempo. Con la misma celeridad con la que había llegado, «el sudor inglés» se marchó de forma inesperada y no volvió a aparecer hasta una década después. A las oleadas que asolaron de forma periódica Inglaterra, les siguió una en 1528 que dio finalmente el salto al continente europeo, pero sin dejar un rastro lógico. Afectó primero a los franceses, luego a los alemanes donde provocó más de un millar de muertes en una semana, y desde allí se extendió a Suecia, Suiza, Dinamarca y Noruega, Lituania, Polonia y Rusia, Bélgica y Países Bajos. En cada lugar la infección no duró mas de un par de semanas, y antes de finalizar el año había desaparecido, excepto en el este de Suiza, donde permaneció hasta el año siguiente. La epidemia también golpeó a los turcos que en ese momento, en 1529, mantenían bajo asedio la ciudad de Viena, siendo uno de los principales motivos de que tuvieran que retirarse sin conseguir finalmente su objetivo.


El sudor inglés  fue una enfermedad que tuvo incidencia en la historia,  especialmente por su marcada distribución por sexo y edad indujo una percepción apocalíptica, pánico, hipocondría y cambios en la conducta humana. Afectó el curso de la política en Inglaterra y Francia, truncó el sitio de Viena por la desmoralización y la huída de los turcos, incidió en la Reforma protestante en el Viejo Continente, produjo escasez de mano de obra y de comida, causó parálisis del comercio e indujo tibias medidas de aislamiento y de cuarentena. Thomas  Forestier y Jhon Caius  aportaron las primeras hipótesis sobre el origen o las causas de la enfermedad, 

Forestier especuló sobre las causas próximas, afirmando que ''la tierra se está pudriendo como se ve en muchos lugares, como en cuevas profundas o por los malos olores emanados de las minas de plata, y venenos producidos por bestias muertas, dragones o serpientes o aguas malas [...], las que son las grandes causas de la putrefacción que corrompe el aire y así se infectan nuestros cuerpos''. Por su parte  Caius  combinó las causas remotas con las próximas al referirse a ''extrañas circunstancias'', como la conjunción de ciertos planetas y un verano inusualmente seco en un país generalmente húmedo, pero expuso dos causas próximas: una, la infección, debida a ''exhalaciones del fondo de la tierra y a vapores endemoniados'', todo ligado a la naturaleza del suelo, el clima y las constelaciones; y la otra, ''los espíritus impuros en cuerpos corruptos por la glotonería'' que a su vez causa un exceso de humores. Se evocaba las condiciones atmosféricas de Inglaterra, la glotonería de sus conciudadanos y su adicción a las bebidas; y en 1529, los médicos no ingleses se referían igualmente a los aires fríos de Inglaterra que no alcanzaron a calentarse con el sol y que se difundieron en el continente europeo. También se achacó  la enfermedad a consumo de alimentos de mala calidad y en la respiración de un aire viciado, cargado de emanaciones malsanas y procedente de aguas pútridas y estancadas.

Como remedio para la enfermedad, Forrestier prescribió una dieta simple, purgantes, flebotomía ( sangría  terapéutica consistente   en sacar sangre a un paciente buscando un beneficio). y un complejo electuario ( Preparación farmacéutica hecha con varios ingredientes, casi siempre vegetales, y cierta cantidad de jarabe o miel), mientras que Caius  recomendó como medida preventiva una dieta moderada a base de determinados tipos de carne, pescado y frutas, asumiendo que cualquier inglés ''come tan bien como el rey'',y al ser glotones6 se altera el equilibrio de los humores. Además, Caius aplicó la Ley de semejanza (1) como medida curativa, haciendo sudar a los pacientes cubriéndolos durante veinticuatro horas con montones de ropa de cama rellena con plumas de ganso sin permitir que se descubra ni siquiera un dedo de la mano . Los enfermos inmersos en un ''líquido amniótico antihigiénico'', donde todo, desde la ropa hasta el colchón, estaba empapado en sudor, presentaba el agravante de que esta práctica podía esconder posibles signos de hemorragia. Lo cierto es que las  causas y el origen el origen del sudor inglés, quedaron como simples y extravagante hipótesis propias de su tiempo,  y  los tramientos para combatir ela enfermedad  resultaron ineficaces.
(1) Uno de los fundamentos de la Homeopatía es la Ley de Semejanza o Similitud (similia similibus curantur o “lo semejante cúrese con lo semejante”), que fuera enunciado por primera vez por el médico griego Hipócrates de Cos (460 al 370 a.C.) para explicar un camino de curación acorde con el proceder de la naturaleza. En términos generales, este principio sostiene que un paciente puede curarse mediante la administración de una sustancia que provoque, en una persona sana, síntomas parecidos a los que adolece.

Una afección dinámica más débil es destruida duraderamente en el organismo vivo por otra más fuerte, si la última (aunque diferente en especie) es muy semejante a la primera en sus manifestaciones 


La  enfermedad acabó en el año  1552,  a partir del cual no se volvieron a registrar más brotes con ese nombre. Todavía hoy el sudor ingés  está plagado de interrogantes para los expertos en epidemias sobre que tipo de enfermedad fué, aunque se ha conjeturado con varia causas posibles como algún tipo de gripe o un hantavirus que provocaba afecciones pulmonares graves. En caso de ser un hantavirus pudo ser transmitido o por roedores o simplemente por la transmisión directa de persona a persona. La idea de que solo afectara a ingleses está completamente descartada y pertenece al mundo de los mitos. También las causas que originaban la enfermedad son objeto de especulación, pudiendo se culpa de las aguas residuales y de la falta de higiene, lo cual explicaría que se propagara sobre todo a los núcleos urbanos y, en consecuencia, a personas de altos recursos económicos.

Fuentes:  Anatomía y fisiología del cuerpo humano -J. A. F. Tresguerres -A. López-Calderón M. A.Villanúa -Editorial Ma Graw Hill /Odorama-- Federico Kukso-Editorial Taurus /https://hmong.es  /https://www.researchgate.net / https://www.redalyc.org